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domingo, 24 de noviembre de 2013

Acuerdo histórico entre Irán y el Grupo 5+1...también gracias a las revoluciones árabes

Es un primer paso. Lo más difícil está por venir. Hay un grupo de conservadores en ambas partes que está muy dañado por este pacto y que hará hasta lo imposible por sabotearlo. Abol Qasem Soleimani, Rohallah Hoseinian y Hossein Shariatmadari por el lado iraní, Netanyahu y su séquito por el lado israelí, entre otros.

Pero mientras esto ocurre, el pacto se debe celebrar porque la gente a favor de la negociación ha recibido un gran aliciente, es decir, demostrar que Irán no es un Estado tan irracional como decía Netanyahu (quien por cierto ha mostrado no saber mucho de HIstoria en sus últimas apariciones públicas) y que un acuerdo de esta magnitud, aunque temporal, da oxígeno puro a un régimen iraní que estaba siendo asfixiado por la turbulencia interna (economía débil, movilizaciones sociales, inflación) y la presión externa (sanciones, aislamiento económico, devaluación de la moneda frente al dólar).

El acuerdo se resume en que: 

"Irán tiene derecho, como cualquier otro país firmante del TNP, a enriquecer uranio a no más del 5% mientras suspenderá el enriquecido a 20%. A cambio, Estados Unidos fortalecerá a través de la AIEA el monitoreo de las instalaciones iraníes y será casi imposible no saber lo que pasa ahí debajo de las tierras en Fordow y Natanz".

Sin duda, lo más significativo de esto, es que la idea de una intervención militar está temporalmente fuera de lugar y que no habrá más sanciones a Irán al menos, en estos seis meses. Esto abre un nuevo capítulo en la historia entre Irán y Occidente un tanto por el cambio de estrategia impulsado desde el equipo de Rouhani pero sobre todo, debido al empuje que la sociedad en Oriente Medio ha hecho a través de sus revoluciones.

Si, ha sido la gente quien ha cambiado el rumbo de la geopolítica de la región. Ha sido el empuje de la sociedad siria, iraní y egipcia, entre otras, lo que ha hecho repensar los viejos modelos de balance de poder en las mentes de los negociadores. Fue y es la sociedad iraní la que no toleraría otro fraude electoral y la que llevó realmente al régimen actual a cambiar el modelo de enfrentar a Occidente mediante la diplomacia y el cálculo negociador.  Fue y es la sociedad siria la que tiene a Al Assad negociando su supervivencia y lo que ha hecho que Rusia acepte este cambio en su aliado irani. Es la sociedad egipcia la que puso a temblar a Netanyahu y lo que ha tenido serias implicaciones en la posición estadounidense en la región al ver que Egipto se acerca cada vez más a Rusia desde junio de este año. Ha sido la protesta masiva en las calles una de las productoras de estos cambios.

Por eso la sociedad iraní es la gran vencedora por el momento. Gracias a la presión social, se han venido abajo diversas tesis que mantenían mal informada a la opinión pública sobre este tema tales como el hecho que Irán era un actor que "no podía negociar", y con el cual "no se podía hablar". Se ha venido abajo la tesis que habla sobre "la guerra inevitable en las aguas del Golfo Pérsico", y también, aquella que enunciaba que "Irán tendría la bomba nuclear en breve".


http://lunaticoutpost.com/Topic-ISRAEL-ISSUES-WARNING-TO-IRAN

La capacidad nuclear de Irán ha crecido desde hace 10 años y nadie se la está arrebatando. Israel seguirá señalando esta característica e intentará sabotear este acuerdo. Los actores en contra de este acercamiento planearán más atentados como los que han acontecido en la embajada de Irán en Beirut y otros que han cobrado la vida de científicos nucleares en Teherán en años anteriores. De hecho, históricamente se ha visto que cuando Irán y Estados Unidos intentan acercarse una serie de atentados son esperados en Irán para poner en tela de juicio a los actores conciliadores y recriminar que el aumento de la violencia interna es proporcional a la reducción de la distancia con el extranjero.

Sin embargo, el capital iraní que se ha liberado para pagar estipendios a estudiantes en el extranjero, la cooperación en el sector aeronáutico, el congelamiento de las sanciones y el reinicio de las ventas petroleras a Occidente, son un capital que la República Islámica necesita para sobrevivir, por lo que en caso de que brote un colapso de violencia al interior de Irán, será poco probable que sea causado por el mismo gobierno como en el caso de la administración de Jatami. Ahora hay actores más interesados en esa violencia interna que siempre han buscado la inestabilidad del régimen tales como Arabia Saudí e Israel, por lo que, a pesar de este acercamiento, las medidas de seguridad en el país se incrementarán, esto en orden de garantizar el respeto del acuerdo.

Aún hay muchas cosas por trabajar. Quedan pendientes las sanciones a los bancos de los Pasdaran y revisar las reacciones de los clásicos aliados de EEUU en la región, Arabia Saudí e Israel, quienes se sienten traicionados y quienes, por cierto, han minado cualquier tipo de protesta al interior de sus territorios.

A la par de esto, el acuerdo con Irán sigue llamando la atención que no se le presta a la cuestión palestina, el potencial nuclear israelí, la violación de derechos humanos en Arabia Saudí, los altos índices de pobreza en Estados Unidos y la falta de entusiasmo por una ZLAN en Oriente Medio. Temas que deben ser tomados, tarde o temprano, tal como se ha tomado "la cuestión nuclear".

viernes, 1 de marzo de 2013

¿Irá Obama a Al Quds en su próxima visita a Israel?

A finales de septiembre del año 2000, se dio inicio a una ola de violencia entre palestinos e israelíes que se conoció como la "Intifada al-Aqsa" o, en la prensa internacional y de manera simple como "la Segunda Intifada". En ese mismo mes, Ariel Sharón visitó el Haram al Sharif, una explanada sagrada para judíos y musulmanes por igual, a la que entró con "el permiso del jefe de seguridad israelí en Cisjordania", lo que fue visto por los palestinos como una provocación a su identidad y territorialidad sobre el lugar.  De hecho, en el discurso de Sharon aquella vez, se encontraron las palabras "El haram al Sahrif ha estado en nuestras manos, y permanecerá en nuestras manos por siempre", ante lo cual las consignas palestinas no se dejaron esperar, y escaparon al viento eslóganes como  "fuera Israel y la ocupación" y "No a Oslo". 

Ante las protestas y repulsión de la presencia de Sharon en el lugar, las fuerzas israelíes comenzaron a disparar a sangre fría asesinando a miles de palestinos, comenzando así la violencia que mezcló a facciones armadas palestinas e israelíes con población civil, en su mayoría, de origen palestino.

La represión a las protestas, por otro lado, combinó la guerra abierta y la masacre contra palestinos con el asesinato selectivo a líderes de la oposición política, principalmente de movimientos armados considerados "peligrosos" para los intereses israelíes tal como las milicias tamzim, en algún momento críticos tanto de la ocupación israelí como de las posiciones diplomáticas del entonces líder palestino Yasser Arafat. Si bien este descontento fue totalmente reprimido por las fuerzas israelíes, los palestinos demostraron su desconocimiento a los Acuerdos de Oslo como marco para alcanzar la paz, y dejaron claro que había cientos de inconsistencias y asimetrías sociales, económicas y de seguridad provenientes de dicho documento.

Hoy en día, ante la visita que el presidente estadounidense planea hacer a Israel en este mes de marzo, las protestas contra las intenciones de Obama por visitar Jerusalem no se han dejado esperar. Diversos líderes tanto de Hamás como de al Fatah han advertido sobre las consecuencias políticas y diplomáticas que una eventual visita de Obama a Jerusalem podría causar, sobre todo si el Presidente cuenta con permisos o acompañantes israelíes para su acto político. Este hipotético acto ha sido visto con recelo por su presunta intención de "israelízar" Jerusalem  y de legitimar el régimen de represión que sufren los palestinos no solo en aquella zona sino también, y con más desgracia, dentro de las cárceles israelíes.

Tradicionalmente, los palestinos han negado la posibilidad de establecer una representación diplomática de Estados Unidos en su tierra por la complicidad de este país en el suministro de armas y dinero al ejército sionista. En palabras de Salah Bardawil, uno de los líderes del movimiento de Hamas y miembro del Consejo Legislativo palestino:  "no es posible que Obama quiera ir a tierra santa y entrar al lado de matones israelíes cuidándole las espaldas, esto sería el desastre más grande en la historia de las relaciones políticas entre palestinos y estadounidenses".

Para evitar una crisis del tamaño de la Intifada al Aqsa, Obama deberá pensar muy bien su itinerario antes de decidir hacer una vista a Al Quds. Y si en determinado momento planea realizar dicha visita, es seguro que solo será bienvenido si va a juzgar públicamente a Israel por su política de asentamientos y asesinatos selectivos contra palestinos civiles, a pesar de un supuesto cese al fuego entre los sionistas y el movimiento de Hamas que entró en vigor en noviembre de 2012.

De lo contrario, espero equivocarme, ante las huelgas de hambre masivas por parte de prisioneros palestinos en cárceles israelíes, el avance de los asentamientos en Jerusalem, y la pobreza extrema en la que se encuentra Gaza (aunado al desempleo en Cisjordania), la visita de Obama con personal israelí no haría más que aportar la gota que derrame el vaso para una nueva intifada en Cisjordania, la cual, como ocurrió hace más de diez años, fue originada en las mismas cárceles israelíes por palestinos que estaban en contra de la visita de Sharon a Al Aqsa, y en contra de los Acuerdos de Oslo y sus efectos para la población palestina.

Sin embargo, ante la primavera árabe, dudo que una nueva Intifada pueda ser igual a la Intifada al Aqsa, por lo menos del lado palestino. Los medios de protesta han cambiado y seguramente pueden esperarse manifestaciones pacíficas al estilo de lo que se ha visto en Túnez, Egipto, Libia y Siria, esto antes de la intromisión tanto de islamistas como de potencias extranjeras. Una combinación de eslóganes como "ashab yurid inha al iqtisam, ashab yurid inha al lihtlal" (el pueblo quiere el fin de la división, el pueblo quiere el fin de la ocupación) podrán escucharse con más fuerza tal como las huelgas de hambre de palestinos han logrado pasar los muros de las cárceles que les deshumanizan día a día. En este tenor, un nuevo levantamiento palestino estaría más cerca de una "primavera palestina" más que de una "tercera intifada". Por lo menos este escenario no daría pie a la justificación de una represión atroz como la de hace trece años, sin embargo, si bien los métodos de protesta han cambiado, los métodos de represión y cinismo no lo han hecho tanto.

De igual modo, ante el proceso de conciliación intra palestina y el establecimiento de un Estado Palestino no reconocido ante la ONU, una intifada violenta no caería mal a la política israelí la cual podría justificar su ausencia en una mesa de negociaciones por "cuestiones de seguridad", tal como lo ha venido haciendo en los últimos cincuenta años. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Una lectura sobre los ataques israelíes en Siria

Irán y Siria han firmado diversos acuerdos, tal vez uno de los más importantes por las dimensiones geopolíticas actuales, aquel de mutuo entendimiento y cooperación en cuestiones de defensa en 2006. 

El ataque de Israel el día de ayer contra un Centro de Investigación cerca de Damasco, ha puesto de manifiesto el poder de disuasión que Israel quiere volver a imponer en su zona de influencia ante una década de catástrofes militares que comenzaron desde su derrota contra Hezbollah en el mismo año 2006. 

Pero hay varias lecturas que debemos hacer ante este ataque deliberado. En primer lugar, la impunidad del ejército israelí por la violación de los espacios aéreos en Líbano, Palestina y Siria. En segundo lugar, que el ataque no deba ser confundido con un apoyo rotundo a las políticas islamistas comandadas por Arabia Saudí u Occidente y, ni mucho menos, como un apoyo a la lucha del pueblo sirio que esta en la búsqueda de sus derechos ciudadanos. En tercer lugar, y en términos estratégicos, una lectura que nos dice que el bombardeo intenta provocar una respuesta no del ejército sirio (actualmente ocupado en la represión de población civil y de comandos armados por Arabia Saudí y Qatar) sino por parte de las fuerzas armadas iraníes, esto ante el eminente inicio de nuevas pláticas con el G5+1 en febrero próximo.

Ante el lanzamiento de un mono al espacio por parte de Irán, la República Islámica ha dejado por sentado el poderío balístico con el que cuenta y, de confirmarse por exitosa dicha misión, se probaría el aumento del nivel tecnológico al que ha llegado el gobierno deTeherán. Poner un misil en órbita y controlar su regreso a tierra habla de la capacidad iraní de poner un misil en cualquier parte de su zona de influencia sin problemas ante amenazas a su seguridad nacional. Entonces, el ataque israelí a Siria, pude leerse también como una respuesta disuasiva ante el ejercicio iraní, en un intento de balance de poder de un régimen hacia otro.



Y es que Israel sabe que Siria experimenta un descrédito entre la comunidad internacional y que es muy poco probable que sus fuerzas armadas enfrenten una respuesta de carácter militar desde Damasco. El desprestigio de Assad por sus violaciones a los derechos humanos, es una cuestión que Israel intenta aprovechar para que nadie juzgue este tipo de ataques que siempre justificará con "razones de seguridad", por lo que el mensaje de sus bombardeos va directamente dirigido a provocar una respuesta, retórica o militar, por parte de Irán, esto, ante las negociaciones con Occidente que están en puerta. Sin embargo, es muy probable que una respuesta iraní no suceda, no por lo menos en estos momentos. 

Una condena hacia Israel por parte de Irán sería un preámbulo negativo para llegar a la mesa de negociaciones con el G5+1 en febrero, por lo que las declaraciones que Irán pueda hacer de este hecho tendrán que ser muy generales sin comprometer este hecho en un ambiente hostil al momento de la negociación. Por otra parte, una respuesta militar es muy poco viable y nada pragmática a pesar de haber firmado un acuerdo de cooperación en defensa con los sirios.

Tal parece que "assadistas", "islamistas", "rebeldes", y ahora "israelíes", no dejan de destruir la economía y el tejido social sirios, fenómeno que ha transformado a esta país en un escenario de guerra civil in situ que tardará mucho en resolverse mientras las potencias sigan dirigiendo intervenciones impunes y sean ellas, a la vez, quienes sigan alimentando la tiranía interna contra la cual se había levantado la sociedad siria.